
«Si quieres conocerme, no me preguntes dónde vivo, ni qué me gusta comer, ni cómo me peino, sino pregúntame para qué vivo, en detalle, y pregúntame qué, en mi opinión*, me impide vivir plenamente para aquello por lo que vivo.*» (Thomas Merton, Mi discusión con la Gestapo, 1969, traducción extraoficial)
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