Programa Observantiae
: Presentación

Hoy, 14 de septiembre, Fiesta de
la Santa Cruz y para nosotros, aquí, en Roma, en la RGM, jornada de la Familia Cisterciense, cada uno
ha recibido un fascículo con el programa Observantiae. Esta vez, hemos
llegado al final de un camino bastante largo, rico en colaboraciones, antes,
durante y después de la elaboración de las 16 carpetas que componen este
programa.
El conjunto presenta, según las traducciones,
entre 160 y 180 páginas. Pero cada una de las 16 carpetas se hará enseguida
perdonar la cantidad de páginas, porque todas son de calidad. En este momento
hay 6 versiones del texto, esperando la conclusión de la japonesa. El texto
está listo en francés, inglés, español, italiano, holandés y alemán.
Acabáis
de recibir vuestro fascículo. La foto de la portada esta sacada delante de la
Biblioteca histórica de Císter: representa a un monje con cogulla, que dialoga
con un novicio sobre un punto de tradición viva, en una bella luz matinal,
imagen de movimiento, de solidez, de sombra y de claridadY
El programa, introducido por Dom
Bernardo, se compone de tres partes, precedidas de un prólogo muy sustancioso e
impregnado de savia cisterciense, que ofrece la posibilidad de descubrir el
sentido y el valor profundo de todo lo que sigue:
Prólogo: por el P. Plácido Vernet, de Císter, para familiarizarnos
con el término AObservancias@ y enlazarlo con el programa AExordium@: un recorrido
por la Regla de san Benito y algunos sermones de san Bernardo, especialmente
los de las bodas de Caná. Las seis tinajas que se convertirán en vino de bodas
son... las observancias.
1E Parte: del siglo 13 al 16: Alas adaptaciones necesarias para
una continuidad querida@
C La expansión
cisterciense en los siglos 12 y 13; por el P. Francisco Rafael, de Viaceli:
esta parte trata esencialmente de la expansión de los monjas cistercienses, sus
lazos con los monasterios de monjes, su vida espiritual, sus observancias.
C Continuidad y
reformas de los siglos 12 al 15, por el P. Plácido, de Císter, con el
estudio de la Bula AFulgens sicut stella@, y los artículos de París, de 1494. Siguen algunos ejemplos
de reformas locales en el siglo 15: Países Bajos, Flandes, Norte de Alemania, Hungría.
C Las Congregaciones
Cistercienses en la Península Ibérica: por el P. Francisco Rafael. Estas
son la Congregación de Castilla, la Congregación de Aragón y Navarra, la
Congregación de Portugal (Alcobaça).
C La historia de la Congregación
Cisterciense de la Alta Alemania: por Dom Kassian Lauterer, de Mehererau.
La evolución histórica de esta Congregación se desarrolla a través de la
historia de la Congregación cisterciense suiza, y de la Congregación
suizo-alemana.
2E parte: siglos del 17 al 18: Areformadores y reformadoras en
búsqueda de una autenticidad renovada@
C Nacimiento de la
Estrecha Observancia: por Sor Marie-Paul Bart, de las Bernardinas de
Esquermes, de Peruwelz. Esta carpeta aborda la situación de la Orden cisterciense
en la época de la Encomienda, evolución en la época del Concilio de Trento, el
Colegio de san Bernardo, los Feuillants, el nacimiento propiamente dicho de la
Estrecha Observancia, la querella de las Observancias, y la Constitución
apostólica AIn suprema@, de 1666.
C Una generación de
reformadoras: por Mons. Alain Guerrier. Esta carpeta traza el retrato de
cuatro Apequeñas@ abadesas, nacidas las cuatro en 1591; Jeanne Courcelle de
Pourlan, abadesa de Tart, Françoise de Nérestang, abadesa de Mégemont y luego
de La Bénisson-Dieu, Angélica Arnauld, abadesa de Port-Royal, y Louyse
Perrucard de Ballon, fundadora de las Bernardinas reformadas de Saboya. Su
punto común es muy simple, todas son abadesas en una edad muy precoz, y todas
ponen inmediatamente en marcha un movimiento de reforma, bastante considerable
para su época.
C Port-Royal: por Sor Marie-Dominique
Seguin, de la Grace-Dieu. Se sigue en esta
carpeta la génesis de una reforma, su irradiación gracias a la energía de M. Angélica
Arnaud, las relaciones de Port-Royal con la Orden cisterciense.
C Las Bernardinas de
Suiza: por Sor Marie-Bénédicte Lattion, del monasterio de Géronde. La
tradición de Císter es perceptible a través de todas las adaptaciones
realizadas por Madre Louyse de Ballon.
C El abad de Rancé y
La Trapa en el siglo 17: por Fr. Bernard Duymentz, de La Trapa. Varias
etapas marcan la biografía de Rancé, desde de su juventud, su conversión, el
comienzo de su vida monástica, su compromiso progresivo en la defensa de la
Estrecha Observancia, finalmente la irradiación de Rancé y su reforma de La
Trapa.
C La vida cisterciense
en el siglo de las luces, el siglo 18: por Dom Marie-Gérard Dubois, de La
Trapa. A partir de la Europa central y oriental, se pueden seguir los efectos
del josefinismo, la disminución del número de monjes en ciertos monasterios de
Francia, la polémica respecto a las observancias de los monjes de La Trapa,
pero también el fervor de ciertos monasterios reformados, en vísperas de la
supresión de las Órdenes religiosas por la Revolución.
3E parte: siglos 18 y 19 : Dentro de una fidelidad a veces heroica, una
diversidad cada vez mayor
C El monacato francés
durante la Revolución, la epopeya de Dom Agustín de Lestrange: por Dom Marie-Gérard,
de La Trapa. A partir de Valsainte, se siguen los pasos de la Odisea monástica,
el retorno y las tentativas de reimplantación de la vida cisterciense, con una
una referencia muy marcada a La Trapa. Se traza también la historia del
monacato cisterciense en la Islas Británicas.
C Las Bernardinas de
Esquermes: por Sor Mary-Colette Jordan, del monasterio de Bernardinas de
Hyning. Cómo a partir de tres comunidades, de tres prioras determinadas, estas
cistercienses se empeñan en vivir en continuidad querida, y a veces violentamente contrariada por la
gente de Iglesia.
C Las Congregaciones
cistercienses de Italia: por Sor Ana-Maria Caneva, de Vitorchiano.
Partiendo del siglo 15, de la fundación de la Congregación de San Bernardo, se
repasan las dificultades y oposiciones, querellas y renovación, supresiones y
finalmente extinción de los monasterios por los regímenes políticos sucesivos.
El renacimiento surge en el siglo 19, contrariado por el odio napoleónico, pero
finalmente resctructurado por la redacción de nuevas Constituciones, y la
reunión de los representantes de las tres observancias trapenses: Westmalle,
Sept-Fons y Melleray.
C Las congregaciones
cistercienses del siglo 19: por Dom Marie-Gérard Dubois. Se encuentran aquí
las congregaciones en la Península Ibérica, en los países de habla alemana; se
incluye el nacimiento de una congregación específica, la de Senanque.
C El siglo 19, los
Cistercienses-trapenses: por Dom Marie-Gérard. Partiendo de la herencia del
lestrangismo, se contempla la evolución de dos congregaciones, una en Francia y
otra en Bélgica, luego la división de los trapenses franceses en dos
congregaciones, entre 1847 y 1892. y la fusión en una Orden autónoma en 1892.
C Algunas fundaciones
del siglo 19 fuera de Europa: por el P. Etienne Goutagny, de Ntra. Sra. de
Dombes. De Staouéli a Marianhill, de N.S.. de Faro a N.D. de San José en el
Congo, pasando por N.S. de las Islas, N.S. de Consolación, Latroum y Akbés, se evocan unas
implantaciones lejanas y se deja la puerta abierta para la continuación del
programa.
En
efecto, el programa AObservantiae@ se detiene deliberadamene en el siglo 19 y no trata de la vida de la
Familia Cisterciense en el siglo 20. Sería una parte de esta historia demasiado
larga; es mejor dejar algo, quedar con hambre, y no desanimar a quienes tienen
bastante con lo proyectado aquí.
Lo que
hace interesante este trabajo, además del interés propiamente informativo, es,
como podéis haber notado de pasada, la composición del equipo de redactores:
todos, incluidos los laicos, pertenecen a la Familia Cisterciense, el equipo es
internacional ((al menos europeo!),
compuesto de monjes y monjas, siempre competentes y con buena voluntad, sentido
pedagógico, dinamismo y motivación, sin olvidar a los traductores, todos
competentes, aunque casi siempre anónimos. A ellos también nuestro
agradecimiento.
Como ha
dicho Dom Bernardo en la introducción, este programa está concebido
principalmente para los hermanos y hermanas de las comunidades, para quienes
esta parte de la historia de la familia cisterciense no era muy conocida. No
está concebida para los eruditos, los expertos; no aporta notas, ni
ilustraciones, ni tampoco documentos.
Todas
(casi) las carpetas llevan un anexo en que se plantean algunas preguntas, en
términos muy sencillos, para ayudar a reflexionar y a apropiarse los elementos
de la carpeta. La bibliografía es común a todo el programa; solamente recoge
las obras mayores, disponibles en varias lenguas.
Los
fascículos están a disposición de los capitulares, en razón de uno por
comunidad. Tienen una encuadernación fácil de manejar y de abrir, para
multiplicar los fascículos si la comunidad lo desea.
Gracias a Dom Bernardo por haber
tenido la idea de este programa. Los primeros fascículos han sido muy bien
recibidos por quienes los han leído, sin olvidar a los hermanos y hermanas que
han hecho una relectura del texto, para verificar la claridad de las
expresiones y la coherencia del programa en sí.
Los frutos serán los propios de
cada comunidad, de cada hermano, pero lo que sí es cierto es que cada uno se
sumergirá en una corriente cisterciense auténtica, que le hará experimentar la
Fidelidad de Dios, y su Amor que se extiende de edad en edad hasta llegar a
nosotros, que estamos hoy reunidos aquí.
Hna Marie-Pascale Dran, Chambarand, Secretaria Central para la Formación.
El Programa Observantiae, en sus varias traducciones, está disponible en la página :