Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (Trapenses)
MONJE, MARTIR Y MISTICO:
Christian de Chergé (1937-1996)
La vivencia martirial de la Iglesia primitiva marcó profundamente la espiritualidad cristiana. Y esta experiencia del martirio se identificó, en los primeros siglos, con la experiencia mística. San Ignacio de Antioquía da testimonio elocuente de esta doble y única realidad: su deseo de morir se explica por su deseo de estar con Jesús y con el Padre; este deseo y la consciencia de la cercanía de Dios lo transformaron, de claridad en claridad, según la imagen del Hijo de Dios.La vida monástica naciente fue interpretada de diversas formas. No faltaron quienes entendieron el monacato como una auténtico martirio. Al cesar las persecuciones, los monjes heredaron el prestigio de los mártires, sus vidas radicalmente entregadas a Cristo constituían un martirio incruento y espiritual. Durante los primeros siglos, martirio, monacato y mística iban siempre de la mano. Y en la historia del monaquismo destacan los monjes mártires, ya no sólo de forma incruenta sino vertiendo la propia sangre.
El mártir, el monje y el místico son personas que han orientado sus vidas hacia el Misterio y han entrado profundamete en él. Sólo así se explica el deseo de transformación y la divinización sufrida. El místico, el monje y el mártir sólo tienen un anhelo: comulgar con su Señor en la muerte a fin de alcanzarlo en la resurrección.
En los últimos sesenta años la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (Trapense) ha sido repetidamente sacudida por el testimonio contundente de sus propios mártires. Baste recordar a:
- El P. Pío Heredia y sus 18 compañeros mártires del monasterio de Viaceli (España,
1936-1937).
- Los 6 hermanos Löb, 3 monjes y 3 monjas de los monasterios de Tilburg y Berkel,
todos miembros de una misma familia (Holanda, Oswiecim 1942).
- Los 33 monjes mártires de Consolación (China, 1947-1948).
- El P. Christian De Chergé y sus 6 compañeros mártires de Nuestra Señora del Atlas
(Argelia, 1996).El martirio de un hermano no se presta al análisis objetivo de la razón sino a la contemplación cálida de afecto. El martirio y la mística son misterio. Por eso todo mártir es un místico. Y ante lo místico sólo cabe reverencia y acción de gracias. Es así como deseo acercarme al testimonio de Christian De Chergé, Prior del monasterio de Tibhirine en Argelia.
Jesús mismo nos dejó su testamentum, es decir, su testimonio, su martyrion: ¡el amor es más fuerte que la muerte pues la trasforma en vida! Nuestro Hermano Christian también nos dejó un testamento, su testimonio, su martyrion. Aún está viva en mí la emoción sucitada por la primera lectura de estas palabras de luz y fuego. Ellas abrieron los ojos de mi corazón a la profunda obra de Dios en ese cristiano que fue Christian.
El texto fue enviado por Christian el 13 de Febrero de 1994 en un sobre cerrado a su hermano menor y ahijado Gerardo. Sólo debería ser abierto au cas ou... Ese algo esperado, temido y no querido, aconteció. El testamento fue leído el 26 de Mayo de 1996 por la Sra. De Chergé y sus siete hijos. Al comprender que el testamento no estaba destinado sólo a ellos, fue entregado al diario La Croix el cual lo publicó el 29 de Mayo. Fue inmediatamente traducido y publicado por periódicos de todo el mundo.
La Secretaría de Estado (Vaticano) me escribía el 6 de Junio para decirme que el Santo Padre estaba: conmovido y confortado al mismo tiempo por el testamento espiritual del P. Christian, en el que brilla la grandeza de ánimo con que estos hermanos han sabido vivir situaciones particularmente hostiles, así como su entera disponibilidad a entregar la vida hasta el final, en perfecta conformación a Cristo crucificado, con un gesto de reconciliación y gratitud.
Christian de Chergé
Nació el 18 de enero de 1937 en Colmar (Haut-Rhin), en el seno de una familia distinguida, formada por ocho hijos. El lema del escudo familiar reza: Recte semper. Su padre era militar, al igual que lo fue más tarde su hermano mayor. Durante la infancia pasó tres años en Argelia al tiempo que en Europa estallaba la Segunda Guerra Mundial. Desde niño quedó impresionado por la forma en que los musulmanes se dirigían a Dios. A los ocho años de edad ya había decidido su vocación, aunque supo guardarse el secreto: sería sacerdote.
El 6 de Octubre de 1956, contando 19 años, ingresa en el seminario de Carmes de París. Sus estudios se ven interrumpidos en Septiembre de 1959 cuando su promoción debe hacer el servicio militar. Decidido a ser oficial, hace las intrucciones necesarias, y en Julio del año siguiente ya lo tenemos con el grado de sub-teniente. Ese mismo mes, en plena guerra de independencia, llega a Argelia. A sus 23 años de edad se siente: jeté dans le conflit de lépoque, sans préparation, sans explications.
Un hecho ocurrido en ese entonces lo marcará para toda la vida, tanto en su amor por Argelia y los argelinos, como en su apertura e interés por la religión musulmana. El joven Christian establa amistad con un guarda rural argelino que trabaja bajo las autoridades francesas, lo cual lo expone a la violencia de la Armada de Liberación Nacional (ALN), aunque simpatiza con la causa de descolonización. Mohamed, así se llamaba el guardia, procuraba al mismo tiempo ser fiel a su amigo cristiano, a su fe islámica y a su propio pueblo. Sabiéndose amenazado, Mohamed había aceptado que Christian orase por él, pero con éstas palabras: Je sais que tu prieras pour moi... mais, vois, les chrétiens ne savent pas prier.
Un día tiene lugar un altercado callejero, Mohamed proteje a su amigo y trata de pacificar a los agresores. Al día siguiente es encontrado asesinado. Este doloroso episodio jamás será olvidado; Christian volverá sobre el mismo en los años siguientes: Je connais au moins un frère très aimé, musulman convaincu, qui a donné sa vie par amour dautrui, concrètement, dans le sang versé. Témoignage irrécusable que jaccueille comme une chance inouïe. Depuis lors, en effect, je sais pouvoir fixer, au terme de mon espérance dans la communion de tous les élus avec le Christ, cet ami qui a vécu, jusque dans sa mort, le commandement unique (Chrétienes et musulmans, pour un projet commun de société, 1989). Años más tarde, predicando sobre Le martyre de la charité (31-03-94), volverá a decir: Je ne peux oublier Mohamed qui, un jour, a protégé ma vie en exposant la sienne... et qui est mort assassiné par ses frères parce quil se refusait à leur livrer ses amis. Il ne voulait pas faire le choix entre les uns et les autres. Ubi caritas... Deus ibi est!
Todo esto fue para Christian De Chergé una experiencia fundante y una semilla de vocación: Dans le sang de cet ami, assassiné pour navoir pas voulu pactiser avec la haine, dirá Christian en 1982, jai su que mon appel à suivre le Christ devrait trouver à se vivre, tôt ou tard, dans le pays même où mavait été donné ce gage de lamour le plus grand qui pro vobis et pro multis effundetur... (Prier en Église à lécoute delIslam). Al inicio de 1961 Christian está nuevamente en Francia, ya no es ni será jamás el jovencito inocente de 18 meses antes.
Es ordenado sacerdote el 21 de Marzo de 1964 e inmediatamente es nombrado capellán de la basílica del Sagrado Corazón de Montmartre. En su estampa recordatorio de la ordenación podemos leer: Ils sont demandé du pain, et personne pour le partager (Lam.4:4). Es fácil darse cuenta que sus primeros años de ministerio fueron profundamente marcados por el Concilio Vaticano II. Al dejar el seminario su camino ya estaba trazado, lo conduciría a Argelia y a la vida monástica..
El 20 de Agosto de 1969, fiesta de San Bernardo de Clairvaux entra en el noviciado del monasterio de Aiguebelle, pero su corazón ya está en Argelia. El 15 de enero de 1971 pone sus pies en Nuestra Señora del Atlas. El 26 de Agosto de 1972, siendo aún profeso temporal, parte para Roma donde permanece hasta Julio de 1974. En ese par de años profundiza la lengua y la cultura árabe, al igual que la religión musulmana, en el Pontificio Instituto de Estudios Arabes e Islámicos de los Padre Blancos. Fueron años de profundización espiritual de la tradición religiosa musulmana, dejando de lado los aspectos jurídicos y políticos del Coran. Su atención se centra en la mística y en la religión del pueblo. Su curiosidad apasionada lo lleva a investigar contemplativamente el misterio de La Argelia delante de Dios.
El 1 de Octubre de 1974 Christian renueva por un año sus votos temporales y hará otro tanto al año siguiente. Hará finalmente su profesión monástica perpétua en 1976. Su petición, redactada el 14 de Septiembre de 1976, deja su corazón al descubierto. Je crois le moment venu de menraciner plus avant dans le sens dun appel tenace (...) Jéprouve aussi le désir de placer le surcroît dincertitude où nous vivons "hic et nunc" sous le signe dun surcroît de confiance et dabandon (...) Ce monastère est comme la fiancée de mon choix, plus imparfaite que mon rêve, mais unique en sa réalité! (...) Je saouhaite que mes frères "stabiliés" de lAtlas madmettent définitivement parmi eux au nom même de cette continuité, me donnant de vivre dans la PRIERE, au service de lEglise dAlgérie, à lécoute de lâme musulmane, sil plaît à Dieu jusquau dernier don de ma mort, ut in omnibus glorificetur Deus!
Es innegable que este acontecimiento marca un nuevo inicio de época en el monasterio de Ntra. Sra. del Atlas. Su Visitador y Padre inmediato, el Abad de Aiguebelle escribía al Abad general: Frère Christian y exprime son désir de répondre à lincertitude venant des conditions politiques actuelles par un surcroît de confiance et dabandon à la Providence. Présent à lAtlas depuis le 15 janvier 1971, il se sent parfaitement accordé à lidéal de Cîteaux (...) Emerveillé par la continuité du plan de Dieu sur lAtlas malgré toutes les difficultés, il demande donc à ses frères daccepter son engagement définitif (...) Frère Christian fut accepté à la profession solennelle à lunanimité. Ce vote fut comme létincelle qui communiqua le feu à tout lensemble. (...) Sans présumer de lavenir, en revoyant tout ce qui sest passé durant la Visite régulière, il est indéniable que la profession solennelle de Frère Christian, réalisée le 1er octobre en la fête de Ste. Thérèse de Lisieux, a eu une influence prépondérante. Ce religieux, par sa personnalité, son ascendant qui sexerce même en dehors du monastère, puisquil est chargé de lhôtellerie, sa grande valeur morale, sa vertu et son intelligence de lIslam confirmée paar ses deux ans détudes à Rome, paraît être le plus qualifié présentement pour diriger lavenir de N.D. de lAtlas (...) La continuité de lAtlas à travers tous les obstacles (...) me paraît être le signe visible de la Toute-Puissance de Dieu qui, envers et contre tout, maintient cette présence cistercienne, haut lieu et bastion avancé en terre dIslam. La communauté en a conscience, et je vois en cette profession solennelle (...) et dans le choix des non-stabiliés pour une stabilité en Algérie, comme une réponse consciente à cette action de Dieu par toute la communauté (Informe, 2-11-76).
Christian fue elegido Prior titular del Atlas en 1984, re-elegido en 1990 y en 1996. Estaba ya fuertemente comprometido con el diálogo interreligioso. Fue uno de los pilares del grupo "Ribat es-salam" (Vínculo de la paz) que se reunía en el monasterio desde el año 1979. El nombre del grupo no es extraño al decir de san Pablo: Empeñáos en consevar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz (Ef.4:3). De acuerdo a lo encontrado en su celda la noche del rapto, el 26-27 de Marzo del 96, sus últimas lecturas parecen haber sido el libro de Shiek Khaled Bentounés, titulado: "El Sufismo. Corazón del Islam", que el P.Bruno le había traído desde Marruecos; y la obra reciente del Padre F.X. Durrwell, "Cristo, el Hombre y la Muerte". El 21 de Mayo de ese mismo año, entre la Ascensión y Pentecostés, junto con seis hermanos de comunidad, selló con su sangre el testimonio de su vida.
El Testamento de Christian
El testamento de Christian es un texto breve, sólo una hoja escrita por ambos lados. La letra pequeña que lo caracterizaba es firme y segura. La doble datación nos indica que fue redactado en dos momentos diferentes. Aunque sólo poseemos el texto final es fácil determinar el contenido de cada parte. No sería raro que la redacción unificada e integral fuera compuesta el 6 de Enero de 1994, día en que Christian, luego de haber visiado al Cardenal Duval en Argel, rentre ensuite sur la maison Sant-Augustin où el veut senfermer pour 24h. (Diario de la comunidad, 6-01-94). Es un verdadero testamento y, al mismo tiempo, una profesión de fe, esperanza y caridad. Fue compuesto en la soledad y permaneció desconocido hasta después de su muerte. No obstante no es sólo el testamento de Christian, podemos afirmar que es también el testamento de toda la comunidad de Tibhirine. En este texto encontramos asimismo la herencia que la comunidad del Atlas ha legado a la Orden y a la Iglesia para que la acojan y hagan fructificar. A fin de entender el mensaje hay que ubicarlo en su contexto histórico e iluminarlo con otros textos del mismo Christian.
Primera parte del Testamento
El Prior de Tibhirine redacta su testamento en un marco histórico sellado por la violencia que ensagrienta el país. Otras experiencias personales engendran el texto. En síntesis:
Octubre de 1993
-Rapto de tres agentes consulares franceses. Son posteriormente liberados con un mensaje para todos los extranjeros residentes en Argelia: hay que abandonar el país en el plazo de un mes.17 de Noviembre de 1993
-Christian es convocado a la Prefectura. Le proponen una guardia policial. Rechaza toda ayuda armada, sólo acepta no abrir la puerta del monasterio durante la noche.1 de Diciembre de 1993
-Expiración del plazo acordado por la GIA (Grupo Islámico Armado). En los primeros días del mes, cuatro extranjeros son asesinados: un español, la esposa rusa de un argelino, un francés "pie-noir" y un inglés. Ese mismo día Christian se encuentra en Argel a fin de buscar al P. Amédée que regresa de un viaje a Francia.Ese 1 de Diciembre, en su cuarto de la Casa Saint-Augustin, previendo un adiós de despedida y vislumbrando a Dios que adviene --Quand un A-Dieu senvisage-- Christian toma la pluma y escribe.
Cuando un A-Dios se vislumbra...
Si me sucediera un día --y ese día podría ser hoy--
ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento
a todos los extranjeros que viven en Argelia,
yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia,
recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país.
Que ellos acepten que el Único Maestro de toda vida
no podría permanecer ajeno a esta partida brutal.
Que recen por mí.
¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?
Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas
y abandonadas en la indiferencia del anonimato.El testimonio-testamento de Christian en ese momento consisitió en un querer bajo la forma de un pedido, una reflexión y un deseo. El pedido está dirigido a su comunidad, a su Iglesia, a su familia; se cristaliza en cuatro verbos: recordar, aceptar, orar y asociar.
Recordar que la vida de Christian estaba ENTREGADA (en mayúsculas, tal como él lo quiso escribir). Y es precisamente de esa entrega de donde emana todo el poder del testimonio. En esta entrega se condensa toda una vida de servicio y amor a Dios y al prójimo: Pas de plus grand amour que de donner ainsi sa vie pour ceux quon aime. Mieux vaut le faire davance, et pour tous, comme Jésus. De telle manière quil ne vous la prendra pas, celui qui croira vous mettre à mort; déjà, à son insu, ce don lui était consenti, comme aux autres (Obscurs témoins dune espérance, 17-07-94). Esta entrega es pascual, no en vano Christian y sus hermanos vivieron el fin de su captura y muerte durante la cuaresma y el tiempo pascual.
Aceptar que la mano de Dios, su providencia, su voluntad estaban presentes en el drama de esa vida arrebatada y en la gloria de esa vida donada. Esta aceptación implica una visión de fe sobre los acontecimientos, una lectura creyente posibilitada tan sólo por el amor. Implica también una sumisión total a lo que nos depasa y desborda. Aceptar la muerte ajena nos lleva también a aceptar la muerte propia, por brutal que ella pueda ser.
Orar intercediendo por quien entregó la vida y se sabe indigno de ser ofrenda. Orar asimismo intercediendo por tantos otros a quienes les fue arrebatada la vida con violencia. Tantos otros que nadie conoce ni conocerá. Con ellos Christian se asocia y desea también que todos ellos sean asociados a su propia entrega, para que ésta pueda llegar a ser ofrenda. En una homilía predicada el Jueves Santo de 1994 decía nuestro Hermano: Il y a beaucoup de martyrs actuellement dans notre pays. Dans un camp comme dans lautre, chacun honore ses morts sous ce titre glorieux de martyrs (...) Dexpérience, enfin, nous savons que ce martyre de la charité nest pas lexclusivité des chrétiens. Ce témoignage, nous pouvons le recevoir de nimporte qui, comme un don de lEsprit. Derrière toutes les victimes que le drame algérien a déjà accumulées, qui peut savoir combien de martyrs authentiques dun amour simple et gratuit? (Le martyre de la charité, 31-03-94).
La cuádruple petición se convierte luego en reflexión sobre la vida, la inocencia y el mal. Pero no una reflexión abstracta o ajena a la propia existencia y a la existencia humana. Todo lo contrario. La solidaridad causada por la entrega ha de rescatar a los solidarizados en la violencia.
Mi vida no tiene más valor que otra vida.
Tampoco tiene menos.
En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia.
He vivido bastante como para saberme cómplice del mal
que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo,
inclusive del que podría golpearme ciegamente.
Y de la reflexión se pasa a un último deseo. Christian desea un instante de lucidez, lo cual implica un espacio de tiempo. No una muerte que sobreviene sin más, sino una muerte que se acerca y espera consentimiento. Un instante basta para pedir y otorgar perdón: pedirlo a fin de poder otorgarlo. Pedir perdón a Dios y a todos los hermanados en la humanidad, a fin de poder perdonar entrañablemente a quien violentamente arrebata la vida.
Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez
que me permita pedir el perdón de Dios
y el de mis hermanos los hombres,
y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón,
a quien me hubiera herido.
Y así pasó aquel 1 de Diciembre. Christián volvió a su monasterio. Guardó su
testamento. Aún no estaba todo dicho. Pero se precisaron acontecimiento importantes a fin
que la palabra concebida fuera dada nuevamente a luz.
Segunda parte del Testamento
El 1 de Enero, aniversario de la muerte violenta del Padre de Foucauld, Christian sabe que ha llegado el momento de dar nuevamente a luz. ¿Qúe sucedió en el mes precedente? Lo más importante puede resumirse así.
14 de Diciembre de 1993
-Doce Croatas católicos, conocidos de los monjes, son degollados en Tamesguida, a pocos kilómetros del monasterio. El GIA se atribuye el hecho.
-Christian y la comunidad se enteran de la noticia al día siguiente por medio de la radio. Profundamente afectados por este hecho, publicaron en La
Croix l'Événement (Jueves, 24 Febrero de 1994) un texto titulado: Si nous
nous taisons, les pierres de l'oued hurleront...24 de Diciembre de 1993
-Visita de un grupo de seis personas armadas que irrumpe en el monasterio después de la cena hacia las 19:15 hs.-El Jefe del grupo es Abou Younes Sayat-Attiya (de la GIA), responsable del asesinato de los doce Croatas en Tamesguida.
-El Jefe tranquiliza a los monjes respecto al presente y al futuro a condición de que ofrezcan: 1) Ayuda médica; 2) Ayuda en medicamentos; 3) Ayuda económica. La finalidad de la visita era comprometer a los monjes y buscar su colaboración.
-Christian dice al Jefe del grupo: "Cest ici une maison de paix; jamais personne nest entré ici avec des armes. Si vous voulez discuter avec nous, entrez, mais laissez vos armes dehors. Si ce nest pas possible, discutons dehors..."
-A las peticiones hechas, Christian responde: "Nous ne sommes pas riches. Nous travaillons pour gagner notre pain quotidien. Nous aidons les pauvres. Quant à envoyer Frère Luc dans la montagne, ce nest pas possible vu son grand âge et surtout son asthme. Il pourra soigner les malades ou les blessés qui viendront au dispensaire, Là pas de problème, il soigne indifféremment tous ceux qui en ont besoin et ne sinquiète pas de leur identité. Quant aux médicaments, il donne le nécessaire à chaque malade."
-Christian hace notar al Emir, jefe del grupo, que estaban preparándose para celebrar el nacimiento de Cristo, príncipe de la paz... "Excusez-nous alors", répondit-il, "nous ne savions pas". En partant, il laissa un mot de passe car, dit-il, "nous reviendrons".
-Días más tarde, el 28 de Diciembre, Christian prepara una carta dirigida a Sayat-Attiya, carta que nunca llegó a sus manos: "Frère, Permettez-moi de m'adresser à vous ainsi, d'homme à homme, de croyant à croyant..."
-Esta visita marcó un antes y un después en la vida de Christian y de los hermanos. Après la visite de Noël, il ma fallu --dirá Christian-- quinze jours, trois semaines, pour revenir de ma propre mort. On accepte très vite la mort, ne vous inquiétez pas, mais pour reprendre pied ensuite, on met du temps.
27 de Diciembre de 1993
-Visita de Mons. Tessier al monasterio, invita a los monjes a permanecer en el lugar.30 de Diciembre de 1993
-Carta de Christian al Señor Prefecto de Medea en respuesta a la de éste último fechada el 29 de Diciembre ofreciendo protección militar (el 17 de Noviembre y el 19 de Diciembre Christian había sido convocado a la Prefectura):-Deseando ser un signo de paz para todos, los monjes no aceptan la presencia de armas en el recinto de la clausura.
-Consideran muy difícil poder continuar su vida monástica en un "alojamiento protegido" en Medea.
-Están dispuestos a cerrar las puertas exteriores entre las 17:30 y las 07:30.
-Aceptan la instalación de una nueva línea telefónica en la casa del Guardián.
-Dada la amenaza difusa que pesa sobre sus cabezas no se descarta la hipótesis de una partida progresiva y precipitada: ¿pueden contar en tal caso con el servicio de las autoridades locales?
-Expresan finalmente su deseo de continuar aprovechando la hospitalidad de la Argelia.
-Este mismo día el Cardenal Duval llama por teléfono al monasterio. Les dice: Toute lÈglise dAlgérie est avec vous! Dona luego el siguiente consejo: Il faut être fermes avec ces gens-là (i.e.: los visitantes de la montaña).
31 de Diciembre de 1993
-La comunidad se pone de acuerdo en los siguientes puntos: Rechazo de toda colaboración (Excepto ayuda médica, pero en el monasterio); Permanecer en Atlas, aunque reduciendo temporalmente el número de personas en la comunidad; No volver a Francia en caso de tener que partir; Opción preferencial por Marruecos en caso de tener que partir; Regresar a Argelia en cuanto lo permitan las circunstancias; No recibir novicios en Atlas hasta que cambien las circunstancias.
Y es así que llegado el 1 de Enero Christian concluye de poner por escrito lo que había en su corazón durante ese último mes, y quizás también durante esos últimos años. Su pensamiento surge con ímpetu desde el fondo de su ser. Las olas que emergen encuentran su cauce y su vuelo. Esta veaz, de un no-deseo se pasa a la reflexión, de aquí al gozo y a la acción de gracias, para concluir en una petición.
Todo vuelve a comenzar con un no-deseo. Y no se trata solamente de amor a la vida y temor a la muerte, aunque estos no están ausentes.
Yo no podría desear una muerte semejante.
Me parece importante proclamarlo.
Pero no un simple no-deseo, sino un no-deseo cargado de razón, luz y pasión de vida que se fecundan mutuamente. Y comienza una nueva reflexión. Estamos en el corazón sociológico y teológico del testamento de Christian.
En efecto, no veo cómo podría alegrarme
que este pueblo al que yo amo sea acusado, sin distinción, de mi asesinato.
Sería pagar muy caro lo que se llamará, quizás, la "gracia del martirio"
debérsela a un argelino, quienquiera que sea,
sobre todo si él dice actuar en fidelidad a lo que él cree ser el Islam.
Conozco el desprecio con que se ha podido
rodear a los argelinos tomados globalmente.
Conozco también las caricaturas del Islam
fomentadas por un cierto islamismo.
Es demasiado fácil creerse con la conciencia tranquila
identificando este camino religioso con los integrismos de sus extremistas.
Christian parece no aceptar la "gracia del martirio" si el precio de la misma es la acusación indiscriminada de un pueblo. Dos años antes de su muerte decía: Si jai donné ma vie à tous les Algériens, je lai donnée aussi à "lémir" S.A. Il ne me la prendra pas, même sil décide de minfliger le même traitement quà nos amis croates. Pourtant je souhaite vivement quil la respecte, au nom de lamour que Dieu a aussi inscrit dans sa vocation dhomme (Le martyre de la charité, 31-03-94). Y se había también preguntado: Nest-ce pas trop cher payer ce quon appelle volontiers la "gloire du martyre" que de la devoir au geste meurtrier dun frère en humanité? Sans compter les généralisations que beaucoup seront portés à faire, incluant par exemple tous les Algériens dans la responsabilité du crime commis par quelques-uns... (Obscurs témoins dune espérance, 17-07-94). Pocas semanas antes del rapto que lo llevaría a la muerte, predicaba diciendo: Et en fait cest très clair que nous ne pouvons souhaiter cette mort, non parce que nous en avons peur seulement, mais parce que nous ne pouvons pas souhaiter une gloire qui serait acquise au prix dun meurtre, qui ferait de celui à qui je la dois un meurtrier. Dieu ne peut pas permettre cela: Tu ne commettras pas de meurtre, ce commandement tombe sur mon frère et je dois tout faire pour laimer assez pour le détourner de ce quil aurait envie de commettre. Je les aime assez, tous les Algériens, pour ne pas vouloir quun seul dentre eux soit le Caïn de son frère (Jornada de cuaresma, 8-03-96).
De hecho, la meditación sobre el martirio acompañará a Christian durante el último tramo de su vida. Para constatarlo basta leer algunos de sus escritos mayores de los dos últimos años.
-Le "martyre de la charité": Jeudi saint (31-03-94)
-Le "martyre de linnocence": Vendredi saint (1-04-94)
-Le "martyre de lespérance": Vigile pascale (2/3-04-94)
-Le "martyre de lEsprit saint": Pentecôte (22-05-94)
-Obscurs témoins dune espérance: en mémoire des premiers
martyrs dAfrique (17-07-94).
En su meditación póstuma vuelve a abordar el tema del martirio. Su corazón parece aquietarse con estas palabras atribuidas a Tomás Beket: El mártir no desea ya más nada para sí mismo, ni siquiera la gloria de sufrir el martirio (Jornada de cuaresma, 8-03-96).
La reflexión continúa y gana en profundidad. La semilla sembrada en la infancia está ya dando pleno fruto.
Argelia y el Islam, para mí son otra cosa, es un cuerpo y un alma.
Lo he proclamado bastante, creo,
conociendo bien todo lo que de ellos he recibido,
encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio
que aprendí sobre las rodillas de mi madre, mi primerísima Iglesia,
precisamente en Argelia y, ya desde entonces,
en el respeto de los creyentes musulmanes.
Corriendo el año 1982, Christian había enviado una carta a un amigo, carta que fue luego publicada, con el título: Prier en Église a lécoute de lIslam. Sin vacilación, afirmaba ya en ese entonces: Voici quarante ans cette année même, que, pour la première fois, jai vu des hommes prier autrement que mes pères. Javais cinq ans, et je découvrais lAlgérie pour un premier séjour de trois ans. Je garde une profonde reconnaissance à ma mère que nous a appris, à mes frères et à moi, le respect de la droiture et des attitudes de cette prière musulmane. "Ils prient Dieu", disait ma mère. Ainsi, jai toujours su que le Dieu de lIslam et le Dieu de Jésus-Christ ne font pas nombre (...) Aussi, quand il marrive de constater ou dendurer certains formes de sectarisme --et il en existe, cest vrai, dans le milieu musulman--, je cherche ailleurs lIslam des coeurs, du côté de lami parti devant (Mohamed), et de tant dautres qui ont eu ou concervent le même visage pur et exigeant. Et quand certains dentre eux me considèrent comme lun des leurs, je ne metonne pas de les sentir alors si proches de Celui qui sest fait pour moi Chemin, Vérité et Vie.
Y la reflexión sigue ahondando y sintetizando vida. Se nos presenta así en el testamento una Summa del pensamiento de Christian sobre el cristianismo y el islam. Pensamiento no siempre bien comprendido y, menos aún, aceptado por todos. Se condensan aquí, como palabra postrera, algunos escritos anteriores: Venons-en à une parole commune: Chrétiens et musulmans, témoins et pèlerins de la miséricorde (1983); Chrétienes et musulmans, nos différences ont-elles le sens dune communion? (1984); Chrétienes et musulmans, pour un projet commun de société (1989).
Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón
a los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista:
"¡Qué diga ahora lo que piensa de esto!"
Pero estos tienen que saber
que por fin será liberada mi más punzante curiosidad.
Entonces podré, si Dios así lo quiere,
hundir mi mirada en la del Padre
para contemplar con El a Sus hijos del Islam
tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo,
frutos de Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu,
cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunión
y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias.
En una "comunicación" para las Jornadas romanas del año 1989, Christian revelaba sin saberlo la hondura mística de su corazón: Depuis trente ans que je porte en moi lexistence de lislam comme une question lancinante, jai une immense curiosité pour la place quil tient dans le dessein mystérieux de Dieu. La mort seule, je pense, me fournira la réponse attendue. Je suis sûr de la déchiffrer, ébloui, dans la lumière pascale de celui qui se présente à moi comme le seul "musulman" possible, parce quil nest que "oui" à la volonté du Père. Mais je suis persuadé quen laissant cette question me hanter japprends à mieux découvrir les solidarités et même les complicités daujourdhui, y compris celles de la foi. Jévite ainsi de figer lautre dans lidée que je men fais, que mon Èglise peut-être men a transmis, ni même dans ce quil peut dire de lui actuellement, majoritairement.
El Cristo pascual, dador del Espíritu, es la clave de comprensión del misterio, tanto de la vida íntima del Dios trinitario cuanto de su plan de salvación. Ese Cristo que, sigue diciéndonos Christian, est précisément le grand sacrement de ce "tiers-monde" de lespérance, linitiateur de la foi en lhomme et son accomplissement en Dieu, aussi bien au-delà quau-dedans de nous, caché aux yeux du monde tout à la fois par la nuée du mystère divin et par le voile de lincarnation continuée. Jésus nous a lui-même prévenus: "Nul ne connaît le Fils si ce nest le Père..." (Mt.11:27) (...) Ne nous arrive-t-il pas de loublier, et de croire quêtre chrétien cest tout connaître du Christ? "Dieu est plus grand, Allâhu Akbar!" Le Christ est plus grand, inconcevablement plus grand. Le proclamer dans la foi nue, cest le meilleur témoignage (chahâdâ) rendu à sa divinité. Aussi, pour enrichir notre connaissance partielle du moment, nous avons besoin de ce que lautre peut y ajouter par ce quil est, ce quil fait, ce quil croit (Jornadas romanas, septiembre 1989).
La reflexión se convierte finalmente en gozo y agradecimiento. Dios acoge esa vida libremente entregada y perdida, a pesar de todo. A pesar de no ser una muerte deseada ni de estar dispuesto a pagar el precio de la "gracia del martirio". De aquí surge el gozo profundo que nadie puede quitar.
Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos,
doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente
para este GOZO, contra y a pesar de todo.
Pero prevalece el agradecimiento. En él se compendia todo lo vivido. El gracias a Dios se abre a todos, a los amigos de todos los tiempos y lugares, y sobre todo a la familia. ¡Que Dios premie a todos con la recompensa prometida al desprendimiento...!
En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida,
yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy,
y a vosotros, amigos de aquí,
junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos,
¡el céntuplo concedido, como fue prometido!
Y así como hubo un primer amigo argelino que derramó su sangre por Christian en los días del servicio militar, así también hay ahora un último amigo. Para todos ellos: ¡gracias! El asesinato se convierte en un adiós de despedida. El rostro del asesino ha sido asumido por Dios y el rostro de Dios se refleja en el del asesino.
Oui, pour toi aussi je le veux ce MERCI, et cet "A-DIEU" en-visagé de toi.Y a ti también, amigo del último instante, que no habrás sabido lo que hacías.
Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este "A-DIOS"
en cuyo rostro contemplo el tuyo.
En Navidad de 1995 Christian redacta el breve boletín del "Ribat". Todo está centrado en la Hna. Odette Prevot, asesinada el 10 de Noviembre de ese mismo año, y en el tema de reflexión para la reunión del Ribat de ese fin de año: Ô Dieu, cest toi notre esperance sur le visage de tous les vivants! La relectura de Christian decía así: Oui, Seigneur, tu es notre esperance sur le visage... dOdette! (...) Je vois aussi, sur le visage dOdette à jamais vivant, comme une ressemblance avec le jeune homme qui, ce vendredi 10 novembre au matin, a tué "sans savoir ce quel faisait", sans savoir leucharistie qui se préparait à cette heure-là, et celle qui allait se consommer par ses mains au bord du chemin. Henri avait reandu la main à son meurtrier. Christian (Chessel) est sorti de son travail, obéissant aux siens. Odette, elle, a peut-être eu tout juste le temps de voir le Seigneur de son espérance sur le visage de cet assassin surgi de linconnu. A la face du Père, je la vois exaucée dans la prière de notre thème, et reflétant sur son visage de paix définitive quelque chose dunique qui lui vient de cet homme-là, à côté des stigmates quelle emprunte au visage de Chantal (compañera de Odette herida en el atentado).
En la mente de Christian, el amigo del último instante, ese 1 de Enero, día en que firma su testamento, bien podía ser Sayat-Attiya. Una semana antes se habían encontrado y mirado cara a cara. La première parole que me dit le visage de lautre, cest une demande de vie: respecte-moi, decía Christian citando a Emmanuel Levinas. El Emir había prometido volver. No volvió. La radio anunció "oficialmente" su muerte el 17 de Abril de 1994, muerte que había tenido lugar el 22 de Febrero.
Dos años más tarde, cercano ya a su muerte, Christian predicó una jornada cuaresmal a un grupo de laicos en Argel. Refiriéndose a Sayat-Attiya, decía: Je sais quil en a égorgé cent quarante-cinq... Mais, depuis quil est mort, jessaye dimaginer son arrivée au paradis, et il me semble quaux yeux du bon Dieu jai le droit de présenter pour lui trois circonstances atténuantes. La première de fait: il ne nous a pas égorgés. La deuxième: il est sorti quand je le lui ai demandé. Et puis, quand il est mort à quelques kiolomètres de chez nous, il a agonisé comme blessé pendant neuf jours. Comme il avait accepté de ne pas faire appel à notre médecin pour venir le chercher (...) Il nest donc pas venu le chercher. La troisième circonstance atténuante: après notre entretien dans la nui, je lui ai dit: "Nous sommes en train de nous préparer à célébrer Noël, pour nous cest la naissance du prince de la paix, et vous venez comme cela, en armes!" Il a répondu: "Excusez-moi, je ne savais pas..." Je ne couvre aucun... Ce nest pas à moi de porter un jugement, chacun de ses crimes est horrible, mais ce nest pas une bête immonde (comme on a dit). Cest à la miséricorde de Dieu maintenant de sexercer. Christian intercede y deja el juicio a la misericordia de Dios. Todo esto es válido para el amigo del último instante, sea quien haya sido, pues no sabía lo que hacía: Mais davance je confie celui qui, dans sa liberté mal éclairée, deviendrait meurtrier à la miséricorde du Père. Et si cest à moi quil sen prend, je voudrais pouvoir dire quil ne savait pas ce quil faisait, et lui donner toutes les circonstances atténuantes (Jornada de cuaresma, 8-03-96).
Ya todo está dicho. Sólo hay lugar para una última y sumisa petición, bajo forma de deseo cargado de esperanza: el encuentro final, como pecadores y hermanos, en el paraíso del Padre Dios, si así Él lo quiere.
Y que nos sea concedido rencontrarnos, ladrones bienaventurados,
en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo y mío.
¡AMEN! IM JALLAH!Argel, 1 de diciembre de 1993
Tibhirine, 1 de enero de 1994
El testimonio más propio de Jesús ante su muerte es el testimonio de su inocencia. Por eso, Christian decía: Face à ce "martyre-là", le saint et lassassin ne sont que deux larrons dépendant dun même pardon. Peu sen faut parfois quils ne soient interchangeables! (Obscurs témoins dune espérance, 17-07-94).
El testamento de Christian encierra la síntesis de toda su vida. Desde siempre Christian vivió tendido "hacia Dios" y diciendo "adios". Contemplar el misterio del islam en el designio de Dios fue la pasión de su vida. Y lo contempló anticipadamente en el momento de su propia passio gracias al poder transformador del perdón.
El testamento comienza con un A-Dios que se vislumbra; es decir, ante la
perspectiva de una partida y cuando a Dios apenas se le ve. Continúa con un deseo de perdonar
de todo corazón a cualquier eventual agresor. Prosigue en la esperanza: llegada la
muerte será por fin liberada mi más punzante curiosidad. Entonces podré (...) hundir
mi mirada en la del Padre para contemplar con El a Sus hijos del Islam tal como El los ve
(...) inundados por el Don del Espíritu, cuyo gozo secreto será siempre, el de
establecer la comunión y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias. Y he
aquí que esa contemplación vislumbrada y ardientemente esperada es anticipada por la luz
del amor. El perdón ha producido la transformación y restablecido la semejanza. El
enemigo es ahora amigo. El Padre Dios y el hermano musulmán son conjuntamente
encontrados. Por eso Christian pudo contemplar al amigo del último instante (su
asesino) reflejado en el rostro de Dios y a Dios en el rostro del amigo (en-visagé de
toi).
Entremos más adentro en la espesura
Una vez hecha la unión de amor entre el alma y Dios, nos dice san Juan de la Cruz, el alma sólo desea escudriñar y saber las cosas y secretos de el mismo Amado (Cántico Espiritual, 35,3). La vida del monje está toda orientada hacia el Misterio divino. Otro tanto vale para el místico, agregando que éste ha entrado en el misterio y ha sido transformado por él. El mártir, por su parte, vierte en testimonio una sangre que es y no es la suya: ya no soy yo quien vive sino que Cristo vive en mí.
La lectura meditada y orada del testamento de Christian De Chergé nos permite decir de él lo que él jamás diría: Christian ha sido un monje auténtico, un mártir de la comunión entre todos los hijos de Dios que andan dispersos y un místico del Cristo pascual y redentor. En definitiva, un cristiano cabal.
Nuestro hermano Christian vivió con un corazón habitado por la fe y arraigado en el amor. No hay duda que el Espíritu del Señor le concedió el carisma del conocimiento pleno (epígnosis), por eso pudo medir ilimitadamente la anchura, la longitud, la altura y la profundidad del amor de Cristo, un amor que supera todo conocimiento y que llena de la plenitud misma de Dios (Ef.3:17-19; Cf. Col.2:2-3). Fue uno de esos pequeños a quien, contrariamente a los sabios y prudentes, le fue revelado el conocimiento pleno del Padre y del Hijo (Mt.11:25-27).
Así como san Pablo procuró toda su vida comprender el lugar de Israel en el plan divino de salvación, así también Christian deseó desde temprana edad conocer el lugar del Islam en el misterio salvífico del único Dios. Despojado del hombre viejo y revestido del hombre nuevo buscó un conocimiento pleno que lo fue renovando a imagen de su creador, así conoció en profundidad que ya no existe distinción entre judíos y no judíos, circuncidados y no circuncidados, más y menos civilizados, esclavos y libres, sino que Cristo es todo en todos (Col.3:9-11). No dudo que el Padre de la gloria le concedió un espíritu de sabiduría y una revelación que le permitió conocerlo plenamente; con los ojos iluminados de su corazón conoció plenamente la esperanza a la que había sido llamado (Ef.1:17-18). Por eso pudo exclamar, con el Apóstol de los gentiles: ¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! Porque de él, por él y para él son todas las cosas. ¡A él la gloria por los siglos! Amén.(Rom.11:33-35).
El testimonio supremo del martirio y la gracia ardiente de la mística se aunaron en su vida mediante el don último del perdón. En un mundo étnicamente dividido y donde las religiones son causa de confrontaciones y guerras, ¿no hay acaso aquí una palabra profética y de esperanza en el umbral del tercer milenio?
Comenzando su vida monástica en Argelia, Christian envía a los suyos una Chronique de lesperance 1974. Incluye en la misma una meditación dedicada a su ahijada Violaine nacida poco más de un año antes. En ella leemos: Il y a un parrainage auquel je me suis senti appelé, et cest celui de LESPERANCE. Pas de sacrement spécial, ou plutôt cest toute la vie du chrétien qui doit devenir signe de "plus loin", de ce "surcroît", de cet "au-delà" du passage où la chenille dhier se déploie dans la splendeur du papillon. Dans le pays oú je vis, jai ainsi une multitude de filleuls (...) Ces filleuls ne partagent pas la foi au Christ que tu vas accueillir au baptême, mais mon espérance sait que toute leur vie religieuse est déjà voulue et guidée par lEsprit du Père, et auprès deux jaime à désirer déjà la joie que nous aurons à reconnaître ensemble le Christ. Au fond, le baptême de lespérance, ici, cest la mort... et que ce mot ne te fasse pas peur puisquil sagit de lultime naissance...
Y fue precisamente esto lo que sucedió con Christian y sus seis hermanos monjes: se sumergieron en la esperanza para emerger renacidos en la vida imperecedera.
Bernardo Olivera, ocso
18 de julio de 1998
Bibliografía básica
De Chergé, Ch. Linvincible
espérance, Bayard Éditions / Centurion, 1997.
Duteil, M. Les martyrs de Tibhirine, Paris: Éditions Brepols, 1996.
Frère Christophe, Aime jusquau bout du feu, Annecy: Éditions Monte-Cristo,
1997.
Frères de l'Atlas, Sept vies pour Dieu et lAlgérie, Paris: Bayard Éditions
/ Centurion, 1996
(Hay traducción italiana y flamenca.)
Masson, R. Tibhirine. Les veilleurs de lAtlas, Paris: Les Éditions
du Cerf / Saint-Augustin, 1997.
Olivera, B. Testigos hasta el fin, Navarra: Ediciones La Oliva, 1997.
(Hay traducciones francesa, inglesa,
alemana, italiana y coreana)
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