RELACIONES DE LAS ACTIVIDADES DE LA POSTULACION

 

POR MADRE AUGUSTA TESCARI, POSTULADORA O.C.S.O.

 

 

E    2002-2005

 

E 1999-2002

 

 

 

 

 

Relación de las actividades de la Postulación (2002-2005)

 

Assisi, Capitulo General OCSO, 19 de octubre 2005.

 

1- Debo informaros acerca del trabajo realizado a partir del último Capítulo General. La causa del P. Cassant ha concluido con la Beatificación que, a mi parecer, ha sido una gracia grande para la Comunidad del Desierto y para la Orden. Se ha recorrido una etapa, pero la verdadera aventura espiritual, con el Beato Cassant como compañero de camino, comienza o se hace más interesante ahora. Es como si se hubiera guardado el negativo de la foto en un cajón, pero sin desenrollarlo nunca. Mirábamos el negativo, y era casi natural afirmar: “Era muy bueno, pero también… un joven enfermo, poco desarrollado, que entró en la Trapa porque no logró entrar en el Seminario…” Ahora que se ha revelado el carrete, y descubrimos -a pesar de nuestros prejuicios y de nuestra mediocridad- que aquel pequeño era espiritualmente un gigante. Me he dado cuenta de que era más conocido de lo que yo pensaba: he tenido contacto con gente fascinada por su humildad, su coraje, su amor sin límites, e incluso con teólogos que me han dicho: Vuestro pequeño Padre Cassant es una figura encantadora; podemos pedirle la gracia de imitarlo; a propósito de él, podemos decir, como Jesús en el Evangelio: ¡Te bendigo, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los más sencillos! Recibo frecuentemente cartas pidiendo su biografía y reliquias; sé de algunas Comunidades que lo han puesto como Patrono del noviciado de los Asociados. Hay todo un descubrimiento por hacer, dado que las facetas de su personalidad y de su mensaje van a aparecer poco a poco, discretamente, pero van a aparecer sin duda, porque lo hemos comprobado en el caso de Gabriela, el Hno. Rafael y el P. Tansi.

 

2. Con respecto a los mártires de Viaceli y de Algemesí, se ha impreso ya la Positio, pero, como ya lo preveía, he debido quitar de la lista tres monjes de Viaceli, dado que el relator que me ha seguido en el trabajo de redacción de la Positio, ha considerado que no teníamos pruebas suficientes para presentarlos como mártires. Fueron matados, aparte de los grupos asesinados en Santander el P. Superior de Huerta, Lorenzo Olmedo Arrieta; fue matado en el mes de julio de 1936, pero desconocemos las circunstancias exactas y sus disposiciones interiores; Santiago Raba Río e Ildefonso Telmo Duarte, habiendo tenido que cumplir el servicio militar, fueron enrolados a la fuerza en la Armada comunista. El primero fue hallado muerto en 1937 en una trinchera, después de recibir dos tiros en la nuca; el segundo, enviado a un batallón de castigo porque era religioso, fue muerto por una granada lanzada por su oficial. Han sido asesinados, casi con certeza absoluta, a causa de su condición de monjes, dado que sus compañeros lo sabían y les habían amenazado; conocemos también sus disposiciones ante la muerte probable, pero esto no basta, pues sólo tenemos testimonios de auditu y no de visu. Por tanto, no estamos en condiciones de demostrar las motivaciones exactas de su muerte, siempre difícil de controlar en el caso de soldados en guerra (¡y en una guerra civil!). De todos modos, el relator ha querido que dejemos abierta la posibilidad de aportar pruebas, pero ¿cómo hacerlo 70 años después de los acontecimientos?

            Con respecto a los otros 16 monjes de Viaceli y las dos monjas de Algemesí, aguardamos el juicio que emitirán los teólogos, y es bien seguro que deberemos esperar nuestra vez, es decir, mucho tiempo, antes de que llegue la Declaración de martirio, que equivale a la Beatificación.

 

3. En el caso del P. Romano Bottegal, monje y ermitaño, he recibido sin dificultad el voto de validez del proceso diocesano y he trabajado durante dos años con el relator que se ocupa de las causas de la Iglesia Oriental. La Positio acaba de salir de la imprenta. Dos palabras para quienes desconozcan qué es una Positio: es un estudio crítico que en el caso, por ejemplo del P. Romano, comprende un Sumario, es decir, lo esencial de las disposiciones de los testigos en los 4 procesos diocesanos; luego una Informatio super virtutibus, que prueba en detalle que las virtudes teologales y cardinales se han vivido de manera no común, heroica; una Relación de los censores teólogos que han estudiado sus escritos, cartas y notas; una Biografía documentada, bastante larga (15 capítulos) que sigue de modo muy minucioso la vida del P. Romano, basada en pruebas autobiográficas, testimoniales, documentales e iconográficas. Con este estudio, hemos podido mostrar la coherencia excepcional y la santidad del P. Romano; hemos puesto en claro algunas circunstancias difíciles de su vida y hemos demostrado que la acusación de desobediencia aportada contra él no estaba bien fundada.

            San Benito dice que la vida del monje debería ser siempre de observancia cuaresmal, pero esto es posible para muy pocos. El P. Romano entra en el pequeño número que ha vivido una vida de tipo cuaresmal y pascual. Se sintió llamado a avanzar hasta el fin en el desierto de la humildad, de la austeridad, de la pobreza, en respuesta al don de la inocencia bautismal que había guardado. Después de 18 años de vida cenobítica ejemplar, las grandes dificultades de su época y de su Comunidad le convencieron de que eso sería posible para él en una vida más solitaria, a la sombra de su Monasterio. La Providencia no le permitió, quizá para obligarlo a vivir en un despojo aún más efectivo, en la xeniteia, entre los musulmanes, en un país en guerra. Desde el punto de vista jurídico y afectivo, permaneció como monje en Tre Fontane, y yo creo que esto fue un don de Dios para la Orden, pues es una figura excepcional, un gran místico y, al mismo tiempo, un hombre sencillo, alegre, irradiante. Toda su vida fue un confesar a Dios y un transformarse en Él. Un estudio teológico sobre la Cartas ha sido publicado en italiano en Ediciones Paulinas y numerosos artículos en la Revista Cisterciense, publicada en Casamari.

 

4. En cuanto al Hno. Rafael hay una gran noticia: desde el mes de abril la diócesis de Palencia está instruyendo un proceso para testimoniar una curación bastante importante -presunto milagro- atribuido a Rafael. En los años 2003-2004, hemos recogido documentación detallada y propuesto a los médicos especialistas informes preliminares de peritos, que han dado un resultado positivo. Ello nos ha permitido abrir el proceso diocesano con cierta probabilidad de éxito. Se trata de una mujer de 31 años, que estaba en su segundo embarazo; el primero se había desarrollado con normalidad, mientras que el segundo había causado problemas desde los primeros meses. A la semana 32 de gestación, es decir, antes del término natural, los médico debieron intervenir urgentemente practicando una cesárea, ya que había dolor fetal. La criatura, una niña, nació muy pequeñita (1.200 gramos), pero perfectamente sana. La madre, por el contrario, tuvo todo lo que una mujer, en estas condiciones puede tener: eclampsia, intoxicación hepática, isquemia, irregularidad respiratoria grave, paro cardíaco… Una amiga rezó e hizo rezar, encomendando el caso al Hermano Rafael (la enferma que le había invocado en otras circunstancias, no podía hacerlo pues se hallaba en coma…) y todo se solucionó bastante rápidamente y sin consecuencias ni secuelas cerebrales. Ahora hay algunas dificultades, como siempre en el caso de presuntos milagros: hasta que los ginecólogos y el médico jefe de reanimación no digan que la situación era desesperada y que la mejoría tan rápida es inexplicable científicamente, el médico de cuidados intensivos piensa que -aunque muy, muy delicada- la intervención médica ha salvado a esta mujer de la muerte. Los médicos han dialogado, y la situación está a favor de que no se da explicación científica alguna. Está por ver qué dirá la “Consulta médica” de la Congregación, compuesta de cinco médicos especialistas. Si el milagro es aceptado por la Consulta, los teólogos y el Equipo de Cardenales y de Obispos, el Hermano Rafael podrá ser canonizado.

            Dos palabras sobre la diferencia entre Beatificación y Canonización: la Beatificación es la facultad de rendir un culto local a un Siervo o Sierva de Dios, pues -luego de mucho estudio, investigación y encuestas- se puede afirmar, con la virtud de la prudencia, que este hombre o mujer está en el Cielo, que vive en Dios, que es bienaventurado.

            La Canonización hace normal, canónico, este culto local y lo extiende a toda la Iglesia. Para que un Beato sea reconocido como Santo, es preciso un segundo milagro y que su fama de santidad sea universal y muy extendida. No es sólo la virtud de la prudencia la que está en juego, implica la infalibilidad del sucesor de Pedro.

            Por lo que concierne al Hno. Rafael, si la curación milagrosa queda probada, podemos muy fácilmente demostrar que en España y en Latinoamérica es conocido de sobra. Lo es menos en los otros continentes a causa de la lengua, pero la Comunidad de San Isidro hace todo lo que está de su parte  para darlo a conocer mediante traducciones y otras iniciativas.

 

5. Esto es todo con respecto a las Causas que la Orden toma a su cargo directamente. Hay otras, que conciernen a miembros de la Orden, pero los Demandantes, es decir los responsables, son de las diócesis. La diócesis de Ziguinchor, en Casamance (Senegal) ha iniciado el proceso del P. Joseph Faye, senegalés que, preconizado obispo, entró en la Trapa de Aiguebelle. El Postulador de esta causa es el mismo que se ocupa de la causa de Charles de Foucauld. Ciertamente la Comunidad de Aiguebelle brindará toda la documentación y los testigos. Yo tengo una pequeña reserva a este propósito: que se deja de lado al hermano del P. Joseph, Pedro Faye, que ingresó Tibhirine, del que muchos de vosotros, que lo han conocido en Koutaba, Fez, Aiguebelle, pueden dar testimonio de su santidad. Es una figura magnífica, del que Christian de Chergé había trazado una semblanza muy hermosa en sus crónicas. Pienso que aparecerá dentro de poco una biografía sobre él.

            En cuanto al Hno. Zacarías de la Oliva, que Don Francisco os presentó en el Capítulo anterior, se ha comenzado el proceso diocesano, sostenido por la diócesis de Pamplona. Dicho hermano fue converso desde 1929 hasta la unificación de 1965: si llega a ser beatificado, vamos a reanudar  la antigua tradición de los conversos Beatos de Villers y de tantos otros, de los que nos hablan nuestros menologios.

 

6. Con respecto a los Hermanos del Atlas, puedo deciros algo más preciso. Sabéis que desde el año del Jubileo, el ArzObispo de Argel solicitó introducir la causa de los 19 mártires de Argelia. Desde entonces, los postuladores de la 8 Congregaciones implicadas se han reunido anualmente para hallar un consensos, que se ha hecho cada vez más firme.

            Ya en el año pasado el acuerdo fue total y pudimos comenzar la instrucción de la causa, pues el riesgo de perder el testimonio de algunos testigos de edad avanzada se va haciendo más real de año en año. Una razón para aplazarlo, al menos para los nuestros, era que entonces había mucho ruido en la prensa francesa y argelina sobre el asunto de los monjes de Tibhirine, a causa del suicidio de un periodista que se había interesado de la cuestión de las sucesivas declaraciones del presidente Bouteflika. No era oportuno -incluso tratándolo con mucha discreción- aumentar la confusión de las opiniones. Propuse avanzar provisionalmente sin el grupo de los trapenses, a la espera de que se hiciera un poco de claridad, pero las demás Congregaciones no lo aceptaron. Los 19 eran todos mártires de Argelia y no había que separarlos.

            Este año nos reunimos dos veces en la casa de los Padres Blancos y elegimos como Postulador General al de los Hermanos Maristas, que ha sido nombrado regularmente por Monseñor Teissier. Los Padres Blancos han insistido en que el proceso se haga en Argel, con discreción, pero con toda transparencia. Hemos tenido otro encuentro en la Congregación con el Prefecto, que nos ha infundido seguridad y aliento. Sí, incluso para la Congregación, no hay duda alguna: podemos confiar en el sentido de la fe, que siempre ha sido testigo en nuestros corazones de que los 19 son verdaderamente mártires, aun cuando, sobre todo en los últimos, haya habido probable manipulación o responsabilidades que no se han declarado oficialmente. El Cardenal y los relatores, que están habituados a tratar casos de martirio, en los que las motivaciones están muy mezcladas, estaban ya al corriente: nos han hecho preguntas, pero nos han animado a ir adelante. En sustancia, nos han dicho lo siguiente:

1-  No excluir a nadie de la lista, y tratar la causa en varios grupos (por ejemplo, los 11 primeros, los trapenses, Claverie. El Obispo de Oran ha otorgado la competitio al Obispo de Argel para Mons. Claverie.). Los miembros del tribunal diocesano pueden discernir si es lo más prudente que ellos mismos se trasladen para escuchar a algunos testigos, o hacer que los testigos se trasladen.

2- Ciertamente, el martirio de nuestros hermanos y hermanas debe ser engarzado en el martirio de un pueblo. No debe convertirse en una provocación, sino en una propuesta, muy humilde y discreta, de los valores de amor, amistad, fidelidad por los cuales estos hombres y mujeres han vivido y han aceptado morir. Esta propuesta es muy importante para el diálogo interreligioso: deber nuestro es guardar y difundir la memoria de los mártires de Argelia.

3- Si, por una parte, el sentido de la justicia hace plenamente legítimo e incluso exige que se investigue sobre los autores de las muertes, máxime si estas averiguaciones pueden ayudar a hacer más claro el testimonio de los mártires, por otra hay que distinguir bien: en el centro de un proceso como el que deseamos introducir están los mártires y los valores por los que dieron su vida, no los asesinos.

 

            Hasta el momento, no se ha hecho nada oficial: Monseñor Teissier está a fin de su mandato y no podrá hacer más que la etapas preliminares. Todas las Congregaciones han aceptado la causa, tomando votos en sus Capítulos Generales o Provinciales. En nuestro caso, dado que la Orden no es Demandante de la causa, tomar un voto no es indispensable, nuestras Constituciones no lo contemplan. Sugiero, sin embargo, tomarlo, como apoyo material y moral, ya que tenemos el grupo más importante en cuanto a número y renombre. La formulación del voto podría ser la siguiente:

 

En la perspectiva de una introducción oficial por parte de la Diócesis de Argel de la Causa de declaración de mártires a los 19 testigos de la fe en Argelia -entre los cuales están nuestros 7 hermanos del Atlas- ¿aceptaríamos que nuestra Orden asuma su parte de responsabilidad en los gastos y, sobre todo, en la ayuda técnica?

 

            Los costos será muy limitados, dado que todo el mundo quiere hacer las cosas de modo que resulten económicas: hemos sugerido al Hno. Marista que va a ser el Postulador General de la eventual causa, establecer un fondo monetario desde el inicio, pero no ha querido, diciendo que para los primeros pasos los gastos son mínimos. Como ayuda técnica, pienso en el hecho de recoger documentación, clasificarla, evaluarla y, en el futuro, quizá colaborar en la redacción de la Positio.

 

7. Última sugerencia, que os deja completamente libres de aceptarla o no: os la propongo muy sencillamente, después de las pequeñas experiencias ligadas a este servicio de postuladora que me ha sido confiado. Recibo cartas: “Los santos, beatos y otras hermosas figuras de la Orden forman parte de nuestro patrimonio, pero los conocemos poco…”  “Envíeme un resumen de este o aquel que no existe en mi lengua”. “Estoy en el Monasterio hace 15 años y no sé nada de los mártires de China” Una hermana me dijo: “No he oído hablar nunca de los hermanos y hermanas Loeb”.

            Tenemos biografías de alguno de ellos, pero no tenemos nada sintético  y completo, al menos a nivel de Orden, para presentar a nuestros candidatos, postulantes y novicios, nada para poner en nuestras tiendas u hospedería y eventualmente en las librerías católicas… He visto lo que la Acción Católica de Italia está en plan de hacer para sus Santos: en un pequeño estuche, una serie de libritos muy bien hechos, con una presentación inteligente, una cronología y una biografía para quien quiera saber más. El total costa 5 € ¿Por qué no imitar esta iniciativa en las lenguas principales de la Orden, al menos para nuestros cuatro beatos, para los mártires de Viaceli, Consolación, Liesse, Tibhirine, la familia Loeb, el P. Romano? Creo que tenemos una herencia que trasmitir a nuestros jóvenes, y no solamente guardar en nuestras bibliotecas o en el coro de los mayores. Vuelvo a decir que se trata de una simple propuesta…

             Otra, una sugerencia que me ha sido hecha: Un relator, al que he pedido explicaciones sobre la documentación que tengo que dar a la Comisión de Historia para los mártires de Tibhirine, me ha dicho: ¿Rezáis a los mártires?” “Sí”. “¿Les pedís por la vocaciones?”  “Hacedlo: la sangre de los mártires es semen christianorum… et monachorum; en otro tiempo Europa era cisterciense de Suecia a Chipre. Tenéis mucho que decir aún a Europa y al mundo”. Trasmito muy sencillamente la sugerencia: a mí, me ha parecido buena y he comenzado a cumplirla.

 

 

 

 

 

Relación de las actividades de la Postulación (1999-2002)

 

Roma, Capitulo General OCSO, 14 de septiembre 2002.

  

             

              1. La primera noticia es la referente a la causa del P. Cassant. Estos días, la “Consulta medica” de la Congregación de los Santos (es decir, un grupo de 5 médicos especialistas) deben a examinar el caso de un presunto milagro que, en caso de aprobación, llevará a nuestro pequeño Hermano José Cassant, que ya es Venerable, a la Beatificación. El próximo año celebraremos el centenario de la muerte del P. Cassant y sería ciertamente estupendo que pudiera ser declarado Beato.

 

              El milagro en cuestión no es reciente, ya que se presentó en los dos procesos, el ordinario y el apostólico, pero se había postergado, ya que en un examen preliminar un médico había dado al Padre Paulino (que era entonces el Postulador) una opinión dudosa.

 

              Con la aparición reciente de la biografia de Robert Masson “Les inaperçus de Dieu” y el librito del P. Jean-Christophe de Santa Maria del Desierto “L’instinct du bonheur”, [Ed. du Livre Ouvert, Dijon, 2001] se ha despertado el interés por el P. Cassant; el hombre que en su infancia quedó curado repentinamente de una meningitis purulenta aguda, ha hecho una nueva declaración; el P. Jean-Christophe, que es el Vice-postulador, me ha rogado que me interese en el caso... y todo se ha puesto en marcha de un modo verdaderamente providencial: muchos médicos a los que he sometido a examen la documentación tienen una opinión favorable; la Congregación me ha animado a seguir adelante; he encontrado un colaborador para el Summarium, que se ha impreso con un relato cronológico de la enfermedad. Ahora, hay que esperar la opinión de los médicos consultores; si resulta positiva, debo completar el Sumario con una Informatio detallada; luego todo deberá someterse al examen de 8 consultores teólogos y pasar después al Congreso ordinario de Cardenales y Obispos consultores de la Congregación. El mayor milagro, en el examen de un milagro, está en el hecho de que todos: médicos, teólogos, cardenales y obispos ­lleguen a ponerse de acuerdo sobre el milagro!

 

              2. La segunda causa abierta es la de los mártires de Viaceli y Algemesí. En el Capítulo de Lourdes, os dije que el proceso se había interrumpido de momento a causa de una denuncia descubierta en los archivos de la Congregación de la Fe respecto al P. Pío Heredia, el primero de la lista del grupo de los mártires. Presenté un expediente de defensa que ha sido examinado por el Santo Oficio durante más de un año. Luego, recibimos una comunicación declarando que se habían superado los obstáculos y que la causa podía proseguirse. Después de la tormenta viene la calma: para recompensarnos del retraso, la Congregación de los Santos nos entregó en seguida el decreto de validez del proceso diocesano, aunque era pobre, ya que se hizo un tanto de prisa y con falta evidente de experiencia por parte de los miembros del tribunal. Faltaba una documentación suficiente y ha sido preciso añadir muchas pruebas y testimonios.

 

              Casi por el mismo tiempo, se aprobó también el proceso diocesano de las hermanas de Algemesí, después de añadir dos encuestas suplementarias.

 

              Con los dos decretos de validez en mano, tuve la idea de unir ambas causas, dado que los hermanos de Viaceli y las hermanas de Algemesí fueron martirizados en el mismo año y en el mismo contexto de persecución. El hecho de presentar a la vez las dos causas nos habría ahorrado tiempo y dinero, porque la publicación de una sola Positio  habría costado menos que dos. Además la unión tendría también un significado simbólico: en nuestros mártires, se acaban las razones históricas que han separado nuestras Congregaciones. Los Obispos de ambas diócesis, la de Valencia y la de Santander aceptaron; he dado los pasos necesarios en la Congregación que no ha puesto reparos, excepto en cuanto al nombre de la causa, ya que nuestras dos Ordenes o Congregaciones son jurídicamente distintas. Temía hacer una tontería desde el punto de vista jurídico, pero con el consejo de M. Daniela, llegamos a una fórmula que, según creo, puede satisfacer a todos: Causa Declarationis Martyrii Servorum Dei Pii Heredia et XX Sociorum atque Sociarum ex Ordinibus Cisterciensibus Strictioris Observantiae et Sancti Bernardi. Ya está.

 

              La Positio, es decir, el estudio crítico que estriba en la base del proceso diocesano, todavía no está impreso, ya que hay que hacer unos ajustes. Para dos o tres mártires, asesinados en lugares distintos a los dos grupos de prisioneros en la Checa de Santander, solamente tenemos testimonios de auditu, no de visu: y, según se dice, esto no basta; espero que no sea así, pero quizás me vea obligada a borrar de la lista de mártires algunos nombres. De momento, no puedo afirmar nada: depende de la opinión del relator y de los teólogos consultores. Se me ha sugerido que firmen los abades y abadesas reunidos en Capítulo una breve declaración, testimoniando que todos los 19 hermanos de Viaceli se han considerado siempre mártires y, como tales, algunos hermanos y hermanas de nuestros monasterios piden su intercesión. He preparado un breve texto que leeré luego...

 

        De todos modos, lo que es cierto es que en lo referente a nuestros mártires es que tendremos que esperar mucho antes de la Beatificación: el próximo año probablemente otro gran grupo de mártires será beatificado, pero no entrarán los nuestros. Son tan numerosos los mártires españoles! Todas las diócesis, Congregaciones, asociaciones, desean -con razón- que sean los suyos: la Congregación de los Santos tiene en perspectiva todavía dos o tres celebraciones de Beatificación de grupos numerosos, para acabar con la historia trágica de la guerra civil española, cuyas heridas todavía no han cicatrizado por completo. Esto es lo referente a los mártires: contestaré a vuestras preguntas, si las hay.

 

              3. La tercera causa de la que me he ocupado es la del P. Romano Bottegal, monje y eremita, cuya introducción ya votasteis en la última RGM. Durante el año 2000, dos teólogos censores libaneses examinaron todos los escritos del P. Romano y dieron su veredicto por escrito; una Comisión histórica ha recogido y clasificado la documentación; el Obispo de la Éparquía de Baalbeck nombró el tribunal. El proceso propiamente dicho duró del 10 de junio del 2001 al 10 de marzo del 2002, desarrollándose en 4 diócesis diferentes: una libanesa y las otras italianas. La mayor parte de los testigos, cristianos y musulmanes, lo hicieron en árabe (las actas del proceso están en árabe y preparo la traducción francesa). Como postuladora, asistí a la sesión de apertura y de clausura. Puedo decir que, a pesar de la falta de experiencia, tanto la mía como de los miembros del tribunal, trabajamos con la mejor voluntad y en colaboración; espero que los resultados no sean malos. Los encargados de la Congregación de los Santos se compadecieron también de nosotros y nos ayudaron con paciencia en nuestras dudas y sobre el procedimiento. Actualmente, la copia del proceso transcrito, la está estudiando un consultor para ver si todo es de acuerdo a las normas.

 

              Debo decir que la figura que se desprende de este proceso es bastante sorprendente: el P. Romano aparece como un hombre de una pieza, de una gran coherencia. En él, no hubo fisuras entre la llamada recibida y la respuesta dada: fue totalmente SI a las llamadas del Señor. Los cristianos y musulmanes que testimoniaron en el proceso subrayaron esta coherencia excepcional, poniendo el acento en el equilibrio y humanidad del P. Romano, que quería a todo el mundo, sin distinción, que era dulce, amable, caritativo y pobre. Los testimonios son muy sencillos y directos, pero sin contradicción: unánimemente a Romano se le vio como un santo.

 

              La única dificultad del proceso se refiere, no al período de vida eremítica, ni la de la vida cenobítica de Romano, dado que en Tre Fontane fue un monje, un prior y un maestro de novicios ejemplar, sino sobre su marcha a la vida eremítica, cuyos motivos no se comprendieron; lo mismo sobre su rechazo para quedarse como Director espiritual en Tre Fontane después de su cuarto regreso, siempre llamado por sus Superiores. La situación comunitaria era tan ambigua y la manipulación de los pequeños grupos antagonistas respecto a su persona tan evidentes, que decidió, totalmente consciente y asumiendo la responsabilidad, continuar su vocación eremítica; pidió entonces la exclaustración ad nutum Sanctae Sedis y regresó a su ermita libanesa. Su caridad, y también su decisión, fueron criticadas: después de su muerte, cuando ya se pensaba introducir la causa de su Beatificación, se le acusó de desobediencia. Pienso que un examen serio y sin prejuicios de toda la documentación  y no sólo de una parte, nos permite avanzar en la causa con tranquilidad, evitando interpretaciones personales que no respetan lo suficiente la verdad de los acontecimientos. Todo se ha entregado a la Congregación, incluso la documentación negativa: no soy profeta, pero creo poder afirmar que los relatores y los teólogos de la Congregación de los Santos, que deberán examinar los documentos y testimonios, no tendrán dificultad en reconocer las virtudes heroicas de! P. Romano, que vivió entre las grandes dificultades de una época y de una comunidad.

 

              Hemos logrado, con ayuda de una persona competente y con gran dificultad, descifrar casi todas las notas del P. Romano, que escribía sólo para Dios, con abreviaturas, iniciales, símbolos, frases muy concisas: todo este material, que no puede clasificarse y datarse con facilidad, es de una gran riqueza teológica y mística, que será bueno estudiar poco a poco y publicarlo. Por e! contrario, espero poder publicar todo en seguida, de momento en italiano, un buen estudio teológico de la Cartas del P. Romano, que son numerosas y que los destinatarios han conservado providencialmente: la colección, que lleva por titulo Caridad y Palabra en el silencio, presenta muy bien la espiritualidad de esta figura excepcional.

 

              4. La última cosa importante para comunicaros se refiere a los hermanos de Atlas. Después de la celebración de los testigos de la fe en el Coliseo, e! 7 de mayo de 2000, Mons. Teissier, Arzobispo de Argel, recibió peticiones para introducir la causa de los 19 mártires de Argelia. Escribió a las 8 Congregaciones implicadas, proponiéndoles una causa común. Las condiciones eran muy precisas: el acuerdo de todos, incluidas las familias de los mártires, y comenzar un trabajo en estrecha colaboración. Comenzamos compartiendo nuestras opiniones. Por mi parte, ya que el actor de la causa ( es decir, el responsable) era la diócesis de Argelia y no la Orden, no tenía obligación de proponer un voto a nuestros Capítulos; simplemente consulté a las comunidades más implicadas: Atlas, Aiguebelle, Bellefontaine, Tamié y -en aquél momento- a los hermanos de la nueva comunidad de Tibhirine. Recibí respuestas favorables, con cierta perplejidad por parte de una comunidad. Entre las otras Congregaciones, los Maristas y las hermanas Agustinas Misioneras eran muy favorables; las hermanitas de la Asunción y las del Sagrado Corazón favorables; las hermanas de la Congregación de Ntra. Sra. de los Apóstoles eran un tanto reticentes; los Padres Blancos contrarios; los Dominicos no tenían opinión unánime. Se dejó de momento, ya que no existía el consensus previsto.

 

              Dos años después, Mons. Teissier, que había continuado el diálogo, escribió de nuevo, diciendo que existía el acuerdo de todas las Congregaciones y proponía una reunión en Roma para dialogar sobre el asunto. Esta reunión se tuvo el 23-24 de mayo pasado, con la presencia de representantes de las 8 Congregaciones, de Mons. Teissier y de un oficial de la Congregación de los Santos que respondió a nuestras preguntas. Os comunico el resumen de las conclusiones a las que llegamos, después de diálogos muy sinceros y libres:

- todas las Congregaciones que tienen testigos de la fe en Argelia estarían abiertas, ciertamente en diverso grado, de un mínimo a un máximo, a la introducción de una causa común. Todos reconocen que estos mártires son ejemplos admirables de un verdadero amor cristiano; que han escrito una nueva página en la historia de la teología de la misión, manifestando una comprensión más universal de ciertas páginas del Evangelio; que hay que perpetuar su memoria sobre todo cara a las nuevas generaciones que no conocen o corren el riesgo de olvidar fácilmente, atraídas por novedades superficiales.

- Pero no nos ha parecido oportuno una introducción inmediata de esta causa:

la situación política es todavía muy tensa; se corre el riesgo de una instrumentalización mediática y de un posible peligro para los testigos y los religiosos/as que han ocupado el puesto de los asesinados.

- Nos hemos concedido el plazo de un año para recopilar la documentación de modo sistemático. Ciertos testigos importantes son ancianos: no debemos perder su testimonio. Las Congregaciones, incluso las que no tienen postuladores oficiales, han elegido una persona o dos aptas para este trabajo.

- Hemos fijado la próxima reunión para el mes de abril del próximo año, para evaluar el material recibido y discernir lo que hay que hacer después. La atención a los signos que e! Señor manifestará y el consentimiento unánime de los representantes de 8 Congregaciones diferentes serán una buena garantía -creo- para discernir correctamente la voluntad del Señor.

 

              Con el representante de la Congregación discutimos largamente sobre la noción In odium fidei, que es muy ambigua, si se aplica sin discernimiento a nuestros mártires. La Congregación de los Santos nos anima a avanzar, pero nos sugiere también seguir la opinión de la Secretaria de Estado Vaticano en lo referente a las implicaciones políticas. De todos modos, el trabajo de preparación, antes o después de la eventual introducción de la causa, es muy largo (al menos diez años) y es discreto, privado. Solamente la Beatificación es un acto público y en ese momento habrá que estudiar la fórmula, en colaboración con el Consejo del diálogo interreligioso, para que este acto sea una ayuda y no un impedimento al entendimiento reciproco. El martirio de nuestros hermanos y hermanas debe enmarcarse en el gran martirio de un pueblo.

 

              Tenemos que empaparnos en el mismo espíritu de nuestros testigos de la fe: fueron fieles al pueblo argelino, han amado sin condición, trabando con la gente vínculos de amistad, en el respeto absoluto de su fe musulmana; optaron libremente por quedarse, viviendo una aventura común con el pueblo en su martirio, sus gozos, su esperanza, conscientes de que su vida estaba en peligro, con la voluntad de ser un lazo privilegiado de diálogo y apertura. En la eventualidad de una introducción de la causa, será lo que tendremos que subrayar y estamos todos de acuerdo en avanzar en esta línea.

 

              5. En cuanto a los otros bienaventurados/as : Tansi, Rafael, Gabriela, su culto se propaga y el ejemplo de su vida y espiritualidad ha originado iniciativas interesantes, pero por lo que se refiere a su causa de canonización, de momento, no tenemos milagros.

 

Con ocasión del centenario, he recibido una decena de solicitudes para introducir la causa de beatificación de De Rancé, pero pienso debo dejar la tarea a mi sucesor, porque es un proceso histórico y muy complicado y me desborda totalmente. Creo que estaréis fácilmente de acuerdo conmigo en esta cuestión.

 

Os leo el texto que he preparado sobre los mártires de Viaceli y que os invito a firmar...

 

Texto de la carta : Los abades y las abadesas O.C.S.O., reunidos en Capítulo General, atestiguan en nombre propio y de sus comunidades, que los 19 hermanos del monasterio de Viaceli, asesinados en los años 1936-37, fueron considerados mártires desde el primer momento de su muerte hasta el día de hoy.

En las comunidades españolas, sea trapenses, sea de otras ramas de la Familia Cisterciense, son muchos los que piden la intercesión del Padre Pío Heredia y de sus 18 compañeros.

También en otras comunidades del Císter en diversas partes del mundo hay quien reza a nuestros mártires. De esto  nosotros damos fe.

                                                                                                                                            

 

                                                                                 Roma, a catorce de septiembre 2002,

                                                                                  Hna Augusta Tescari, Vitorchiano.

 

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