|
|
Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (Trapenses) |
|
|
celebrada en Cister del 17-19 de marzo de 1998
Queridos Hermanos y Hermanas, con ocasión de la celebración del IX Centenario del Cister, Madre de todos nosotros, invitados por los dos Abades Generales, nos hemos reunido en este santo lugar con la esperanza de encontrar medios de progresar hacia aquella unanimidad y caridad que nuestros Fundadores tan ardientemente desearon. Hemos vivido días felices, una intensa acogida mutua que ha hecho posible un diálogo abierto entre hermanos y hermanas, en los cuales hemos experimentado que la diversidad no tiene por qué dividirnos. Nuestras reflexiones han sido orientadas por la lectura común de la carta dirigida por el Papa Juan Pablo II a todos los miembros de la familia cisterciense. Nos hemos sentido muy animados por su profunda comprensión de nuestro camino cisterciense y por la claridad con que nos presenta les desafíos de este tiempo. El Santo Padre nos recuerda que nuestra vida tiene un carácter profético. Estamos llamados a ser "testigos ardientes y entusiastas de la búsqueda de Dios"; nuestras comunidades deberán ser centros luminosos para la Iglesia y el mundo, hogares acogedores para todos los que buscan a Dios. Afirmamos además que es juntos como podremos llevar adelante esta tarea: "en verdadera comunión, en confianza mutua y en respeto por las tradiciones legadas por la historia". Es juntos como debemos hacer une relectura de la Regla de San Benito y de nuestras fuentes cistercienses a la luz de los signos de los tiempos. La comunión que buscamos no consiste en una unión jurídica o en la uniformidad de observancias. Deriva de nuestra apreciación común del don de la vocación cisterciense, de un profundo respeto por la integridad de los diferentes expresiones del carisma cisterciense y del deseo de crecer en afecto y amistad mutuas. Es una unidad que siempre ha de ser recibida con gratitud y que deben ser construida siempre en la humildad y a verdad. Esperamos que la gracia de esta Sinaxis encontrará eco en los corazones de todos nuestros hermanos y hermanas, incluyendo los Laicos Asociados. Pedimos a cada una de nuestras comunidades hacer lo posible a todos los niveles para asegurar un crecimiento en la comunicación, el diálogo y la colaboración entre los diversos miembros de la Familia Cisterciense. En particular pedimos a los Superiores Generales que establezcan una comisión con el encargo de continuar et trabajo de esta Sinaxis y promover todo lo que pueda hacer avanzar nuestra comunión. Consideramos un privilegio haber participado en esta primera Sinaxis de la Familia Cisterciense. En particular nos ha alegrado haber tomado parte en la inauguración de la Iglesia renovada de Cister. Hacemos nuestras hoy las palabras de Dom Sighard Kleiner pronunciadas en la Dedicación de esta Iglesia en 1969: "Que la inauguración de esta nueva Iglesia en Cister despierte nuestras mentes para buscar nuevos caminos que conduzcan a poner por obra las intenciones de la carta de caridad y de infundir nueva vida al espíritu de nuestros Santos Fundadores". Y que Dios que ha empezado esta obra buena en nosotros, la lleve a su plenitud en el día de Cristo Jesús. Amén. |
|
ocsoroma@ocso.org Volver a: ¿Qué hay de nuevo?